Un proyecto en tres intentos
La meta es obtener el grado de maestro. Así reza el primer mensaje del curso de Metodología de la Investigación 2017-1. Al principio, todo tenía mucha anestesia. En la primera clase, la profesora de la asignatura, Mirtha Ramos, -que dicho sea de paso nos acompañará en los siguientes 20 meses- preguntaba de manera casual, como quien no quiere la cosa: ¿Cuál sería el tema de tu tesis? Mis 23 compañeros de carpeta contestaban alegres y entusiastas, y revelaban con mirada brillante y vivaz su más anhelado proyecto de investigación. Todos salimos del aula con el pecho hinchado, orgullosos de nuestras incipientes creaciones. La segunda clase la magia se acabó. La doctora nos pedía ahora nuestras variables . Y trataba de explicarnos cómo usar la variable para hacer la monografía. No todos entendíamos. Yo no. Nos dimos de bruces contra el cemento, se nos cerró la puerta en la cara, nos caímos de poto... hubo desmayados, caídos, heridos y hasta fallecidos. Fue necesaria una clase...