No quiero citar

En las primeras dos semanas del nuevo ciclo de mi maestría he estado reflexionando sobre la razón de ser de un profesional y, específicamente, un docente. 

Tengo la suerte de estudiar con un grupo de expertos muy calificados, cada quien con un expertise muy particular y he notado en todos ellos un rasgo muy peculiar, casi perdido en el tiempo, en estos tiempos, el don de la humildad. Ese don que los hace estudiantes casi perfectos, pues tienen la mente totalmente abierta, se abren a ser tallados, algunos en mayor medida que otros, aún cuando el maestro de turno no sea de su agrado.

Hace poco conversaba con la arquitecta y me decía que luego de posar sus ojos por varias horas sobre la aburrida lectura, entendió finalmente --se hizo la luz-- el porqué de tan somnífero encargo. Metacognición, le llaman.

En un diálogo con la ingeniera comprendí lo mucho que le sirve a ella conocer sobre las herramientas tecnológicas, no importa si son de hace diez años. Por cierto, hace poco yo misma cuestioné la casi fuera de vigencia de esos instrumentos, pero ahora sé que sin esos protocolos primarios se haría mucho más difícil entender y manejar las plataformas más avanzadas.

Yo tomo nota de todo. Tengo mucho que aprender de ellos. La experiencia universitaria de posgrado no solo es enriquecedora por la educación que se recibe, por los maestros, sino también por la excelente calidad de compañeros que tengo. 

EL TODO PODEROSO

Ahora, como en las viñas del Señor hay de todo, "Los metacognitivos" tenemos nuestra particular versión de "Every rose has its thorn".
Es este un personaje controversial. Autodenominado gurú, afirma que ha sido forjado con los años y ha logrado construir una coraza de conocimiento ejemplar y suficientemente dura, cual acero, al punto que no requiere ni siquiera ser pulida ni mejorada.
Nuestro compañerísimo se resiste a citar sus fuentes. Se rebela contra las normas de la investigación científica y ha decidido que su amplia trayectoria es suficiente para sustentar toda su tesis. ¡Palmas compañeros! Es más, y esto es lo más hilarante, más de una vez nos ha asegurado que él ya tiene terminada toda su tesis...sí T O D A su tesis. 
Bueno, como ya hemos deducido hasta el momento, cada quien baila con su pañuelo y cada quien lo hará en frente de su jurado el día que le toque sustentar.
CADA LOCO CON SU TEMA. 😈




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